EEUU amenaza con atacar militarmente a Cuba y endurece el bloqueo
Trump anuncia que “tomará el control” de la isla y redobla las sanciones financieras y energéticas; Cuba responde con firmeza y movilización masiva: “No nos dejamos amedrentar”.
La Administración de los Estados Unidos ha escalado en sus presión contra la soberanía de Cuba con una amenaza directa de agresión militar. Durante una cena con élites políticas y empresariales en el Forum Club de Florida, el presidente Donald Trump afirmó que "tomará el control" de la isla "casi de inmediato una vez finalice sus operaciones actuales en Irán". El mandatario ha detallado sus planes de movilizar el portaaviones USS Abraham Lincoln hacia la costa cubana para "forzar una rendición", una declaración que el canciller cubano, Bruno Rodríguez, calificó como una estrategia para "satisfacer a élites minúsculas que le prometen lealtad electoral y financiera" en el sur de Florida.
Esta amenaza bélica coincide con la firma de una nueva orden ejecutiva de la Casa Blanca que profundiza el bloqueo económico, comercial y financiero. Las medidas punitivas apuntan ahora a los pilares de la subsistencia y el desarrollo de la isla: los sectores de energía, defensa, minería y servicios financieros. Según el documento oficial, el Gobierno estadounidense bloqueará los activos de "cualquier persona o empresa que realice intercambios comerciales con el Estado cubano", lo que supone un intento de asfixia total de la economía nacional y una presión directa que está matando al pueblo cubano, con miles de muertes evitables en hospitales.
"Los cubanos no nos dejamos amedrentar"
Como respuesta a la hostilidad de Washington, más de 500.000 personas se concentraron este 1 de mayo, Día Internacional de la Clase Trabajadora, en la Tribuna Antimperialista de La Habana. Durante el acto, encabezado por el general de Ejército Raúl Castro y el presidente Miguel Díaz-Canel, la especialista Yolaidis Hernández Valdés denunció el "recrudecido bloqueo" que Washington ha agravado desde enero de 2026. Hernández Valdés, en representación de los trabajadores de la industria química, subrayó la "responsabilidad de reinventarse" frente a las carencias diarias impuestas por las sanciones. También rechazó la narrativa del secretario de Estado, Marco Rubio, quien acusa a Cuba de ser una "amenaza para la seguridad estadounidense".
En el plano institucional, la postura de resistencia cubana se ha formalizado a través de la campaña Mi firma por la Patria. Según datos de la sociedad civil cubana, un total de 6.230.973 ciudadanos mayores de 16 años han firmado contra el cerco energético y la amenaza de guerra. Esta movilización masiva se produce en medio de una máxima tensión internacional, después de que el Senado de EEUU rechazara el pasado martes una propuesta para limitar la capacidad de Trump de ordenar operaciones militares sobre La Habana, dejando la vía libre a una posible "intervención" armada ordenada desde la presidencia.
El canciller Bruno Rodríguez ha insistido en que "los cubanos no nos dejamos amedrentar" y recordó que el despliegue de fuerza militar que pretende EEUU eleva la agresión a "niveles peligrosos" sin más pretexto que el interés geopolítico y electoral. Por su parte, el presidente Díaz-Canel denunció a través de sus redes sociales que las nuevas medidas coercitivas son una prueba de la "pobreza moral" de la administración republicana y un desprecio a la llamada "comunidad internacional", reafirmando que el apoyo popular a la Revolución es la principal barrera contra las pretensiones de golpe impulsadas desde Washington. En caso de una incursión de fuerzas estadounidenses, Cuba aplicaría el plan de Guerra de Todo el Pueblo que lleva preparando desde hace seis décadas.