Alemania exige recortes multimillonarios en el próximo presupuesto de la UE
Merz aboga en Dublín por un marco financiero “realista y austero” para el periodo 2028-2034 y afirma que “no pueden permitirse incrementos excesivos", mientras su gobierno dispara el gasto militar.
El canciller alemán, Friedrich Merz, ha abogado este martes por aplicar un recorte significativo a la propuesta del presupuesto plurianual de la Unión Europea para el periodo 2028-2034. Durante un encuentro oficial celebrado en Dublín con el primer ministro irlandés, Micheál Martin, cuyo país ostenta la presidencia rotatoria del Consejo de la UE durante este semestre, Merz ha sostenido que el bloque comunitario “no pueden permitirse incrementos excesivos en sus cuentas comunitarias en un momento en que los Estados miembros están tomando decisiones complejas a nivel nacional para consolidar sus finanzas públicas”.
Thank you for the warm welcome, @MichealMartinTD. Together, we will strengthen Europe's competitiveness. A massive increase in EU spending is not sustainable for Germany, and we are calling for spending cuts. Europe will only succeed through its own economic strength.
— Bundeskanzler Friedrich Merz (@bundeskanzler) July 28, 2026
El mandatario germano ha instado a la presidencia irlandesa a presentar en octubre una nueva propuesta de negociación que resulte “realista” y contemple cifras revisadas, tras el fracaso del primer borrador elaborado por la anterior presidencia chipriota, el cual no logró recabar el consenso entre los Veintisiete. Para justificar la posición de Berlín, Merz ha recordado que el Ejecutivo alemán prevé reducir la plantilla de empleados públicos un 8% durante los próximos cuatro años, por lo que ha defendido que las nuevas cuentas de la UE deben incluir “recortes generales de varios cientos de miles de millones de euros”. Asimismo, ha reclamado una disminución de la burocracia comunitaria y ha rechazado fijar límites a los pagos directos que los Estados conceden a las empresas.
En el marco de la búsqueda de nuevas fuentes de ingresos, la Comisión Europea y el Parlamento Europeo han planteado ocho propuestas de financiación que la presidencia irlandesa deberá evaluar, entre las que se incluyen gravámenes a los criptoactivos, a las apuestas en línea y un impuesto digital a las grandes multinacionales. Sobre este último punto, el primer ministro irlandés, Micheál Martin, se ha mostrado cauteloso y ha advertido de que la imposición de una tasa digital a las grandes tecnológicas sería “complicada” en el contexto del actual acuerdo comercial entre Bruselas y Washington. Martin, cuyo país alberga las sedes europeas de numerosos gigantes del sector tecnológico, ha evitado dar cifras concretas sobre el presupuesto definitivo y ha reitierado su “compromiso de actuar como mediador imparcial para facilitar un acuerdo” antes de que concluya su mandato al frente del Consejo.
Además de las negociaciones presupuestarias, la cita bilateral en la capital irlandesa ha servido para abordar el proceso de ampliación de la Unión Europea. A este respecto, Friedrich Merz ha expresado el respaldo explícito de Alemania para que Montenegro pueda culminar su proceso de adhesión de forma plena antes de que finalice la presente década. Del mismo modo, en relación con las aspiraciones comunitarias de Ucrania, el canciller alemán ha defendido la fórmula de una “membresía asociada” como una fase intermedia y paso previo fundamental antes de su eventual integración definitiva en la Unión.