Guinea-Bisáu aprueba en referéndum una nueva Constitución
La reforma, impulsada por la junta militar de cara a la elecciones del 6 de diciembre y aprobada con el 70% de los votos, reduce el Parlamento y otorga poder ejecutivo pleno al futuro presidente.
Durante una conferencia de prensa ofrecida en Bisáu este martes, la presidenta de la Comisión Nacional Electoral (CNE), Carmen do Lobo, hizo públicos los resultados provisionales del referéndum constitucional celebrado el pasado domingo en Guinea-Bisáu. Según los datos oficiales presentados por el organismo electoral, la opción del voto afirmativo se impuso con un total de 383.117 sufragios, equivalentes al 70% del electorado, frente a los 160.904 apoyos cosechados por la negativa, que representaron el 30% restante. Do Lobo detalló que la participación total se situó en 572.712 votantes de los 914.428 llamados a votar, con lo que la participación fue del 62.63%, según los datos provisionales. La máxima responsable de la CNE aclaró que los cómputos finales serán difundidos en el Boletín Oficial una vez concluya el proceso de validación de las actas correspondientes.
La aprobación de la nueva Carta Magna implica una transformación profunda de la estructura institucional del país africano al sustituir el sistema semipresidencialista vigente por un modelo con mayor poder ejecutivo concentrado en el jefe de Estado. Bajo el nuevo texto constitucional, el mandatario asumirá la dirección directa del Gabinete de Gobierno y conservará en exclusiva la potestad para nombrar y destituir al primer ministro. Adicionalmente, el diseño institucional contempla una notable reestructuración de la Asamblea Nacional, que reducirá su número de representantes de 102 a 65 escaños. Además, se endurecen los requisitos para presentarse a la Presidencia, para lo que será requisito contar con un depósito de 50 millones de francos CFA, unos 90.000 dólares, y en el preámbulo, se eliminan las referencias ideológicas y revolucionarias vinculadas históricamente al PAIGC, el partido que dirigió la lucha anticolonial y gobernó durante gran parte de la etapa posterior a la independencia. La junta dice que pretende que la nueva Constitución “deje de parecer partidista”.
La junta militar gobernante defiende que esta reordenación “resulta imprescindible para dotar de estabilidad al aparato estatal antes de la celebración de los comicios generales fijados para el próximo 6 de diciembre”, proceso con el que, según la propia Junta, “se pretende articular el retorno del mando a las autoridades civiles”.
Frente a la convocatoria de las autoridades de transición, la alianza opositora articulada bajo la plataforma Frente Unido impulsó un boicot activo a las urnas. Este bloque de rechazo, integrado por la coalición PAI Terra-Ranka, la alianza API Cabas Garandi, la central sindical UNTG-CS y diversas organizaciones, justificó la abstención al calificar la votación de “farsa” orientada a “legitimar la ruptura del orden institucional”.
El actual escenario de gobernanza transitoria deriva directamente del golpe de Estado perpetrado por el Ejército el pasado 26 de noviembre de 2025 contra el entonces presidente Umaro Sissoco Embaló. Dicha asonada se ejecutó tres días después de las elecciones generales y con carácter previo a la publicación de los resultados definitivos. Tras el levantamiento militar, las Fuerzas Armadas constituyeron el ‘Alto Mando Militar para la Restauración del Orden’ y designaron al general Horta N’ta como presidente interino por un periodo de un año. Esta nueva crisis política se inscribe en la persistente inestabilidad que afecta a Guinea-Bisáu desde su independencia de Portugal en 1974, periodo en el que ha registrado un total de cinco golpes de Estado consumados en 1980, 1998, 2003, 2012 y 2025.