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El “milagro” económico de familiares y amigos de Bukele

La familia del presidente multiplica por 12 sus tierras, mientras un grupo de amigos y socios acapara más de 670 hectáreas en áreas de reserva ambiental.

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Foto: focostv.com

Una extensa investigación periodística publicada el jueves 19 de septiembre de 2024, durante el primer mandato de Nayib Bukele, por la alianza de medios Redacción Regional y Focos TV, sacó a la luz la vertiginosa transformación de la familia del presidente salvadoreño en prominentes terratenientes y empresarios cafetaleros. Durante el transcurso de su primer mandato presidencial, comprendido entre los años 2019 y 2024, el núcleo familiar más cercano del mandatario multiplicó por 12,2 la extensión total de sus propiedades, adquiriendo un total de 34 nuevos inmuebles entre los que destacan fincas dedicadas al cultivo de café y caña de azúcar, así como residencias de lujo. El valor global de estas transacciones asciende a 9,2 millones de dólares, según consta en los documentos oficiales del Registro Nacional de Propiedades consultados durante la investigación.

El informe reveló un entramado de compras ejecutadas tanto a título personal por los hermanos, la esposa y la madre del gobernante, como mediante sociedades mercantiles vinculadas a la familia que hasta antes de la llegada de Bukele al poder registraban un nivel operativo mínimo o nulo. Entre las adquisiciones más relevantes figura un terreno con vista privilegiada al Lago de Coatepeque, una de las zonas turísticas más exclusivas de El Salvador, además de siete fincas dedicadas a la producción cafetalera, dos explotaciones de caña de azúcar y diversos apartamentos de alta gama.

Uno de los ejes centrales de este crecimiento patrimonial se ubica en las laderas del volcán Ilamatepec, en el departamento de Santa Ana, al occidente del país. Allí se encuentra la Hacienda Dorada, una extensión de 231 hectáreas donde se cultivan nueve variedades del grano gourmet que el propio presidente promociona comercialmente bajo el nombre de “Bean of fire”. De acuerdo con los hallazgos periodísticos, esta adquisición se concretó en el año 2023, cuando Bukele cumplía cuatro años al frente del Ejecutivo, a través de la compra de acciones en la sociedad El Lindo Sueño, dueña original de los terrenos.

A esta transacción inicial se sumó una “inversión permanente” de 4,9 millones de dólares inyectada en la nueva firma cafetalera a través de la entidad Corporación Logística de Servicios S.A., una empresa donde el presidente figura como administrador y único propietario. Las auditorías al historial financiero de esta corporación indican que desde 2013 no registraba variaciones significativas en su capital social; sin embargo, entre 2022 y 2023 sus activos experimentaron un salto repentino de más de seis millones de dólares.

El periodista Jaime Quintanilla, quien lideró la investigación, explicó que el incremento registrado en los libros de la empresa se atribuye en la documentación oficial a “créditos hipotecarios otorgados por entidades bancarias”. Sin embargo, el investigador cuestionó la viabilidad técnica de dichos préstamos al señalar que “estas sociedades no tenían un perfil que justificara el acceso a préstamos millonarios. Antes de su crecimiento tenían un patrimonio menor a los 20.000 dólares, entonces ¿cómo es que un banco le dé millones de dólares a empresas que al parecer no tienen como respaldar su deuda?”.

Con el dominio de la Hacienda Dorada, el clan presidencial logró posicionarse dentro del selecto 2% de los mayores productores de café en El Salvador, categoría reservada a quienes poseen más de cien manzanas cultivables según las métricas del Instituto Nacional del Café. La expansión no se limitó al territorio al país, puesto que la investigación detalla que en febrero de 2024 los Bukele constituyeron una sociedad de responsabilidad limitada con sede en Miami, Florida, denominada Hacienda Dorada LLC, utilizando intermediarios o testaferros. El propósito de esta filial estadounidense, según declaraciones recopiladas entre trabajadores de la cadena de producción, responde a la estrategia de distribuir el grano a través de plataformas de comercio electrónico como Amazon.

A pesar de que el presidente Bukele sostuvo públicamente que este emprendimiento constituye “un negocio personal y no del Gobierno”, la marca “Bean of fire” ha sido objeto de una intensa promoción desplegada a través de las cuentas oficiales de la Presidencia de la República, la Secretaría de Prensa y la Secretaría de Comunicaciones, plataformas gestionadas e impulsadas con fondos públicos. La primera mención pública de este giro comercial ocurrió el 12 de julio de 2024, cuando el mandatario anunció en su cuenta oficial de la red social X su nueva faceta como productor y regaló 200 libras del grano a diversos establecimientos locales.

La familia del presidente

El círculo cercano que encabeza esta acumulación de bienes está integrado por los hermanos Karim, Ibrajim y Yusef Bukele quienes, pese a no poseer cargos formales dentro del organigrama estatal, ejercen como los principales asesores políticos y estratégicos del Ejecutivo. El núcleo se completa con la primera dama, Gabriela de Bukele, y la madre del presidente, Olga Ortez. La investigación precisa que entre 2019 y 2024 este grupo adquirió a título personal 16 inmuebles valorados en conjunto en 1,4 millones de dólares, mientras que las sociedades anónimas controladas por la familia se hicieron con otros 18 terrenos por un monto cercano a los 7,8 millones.

Esta acumulación contrasta sensiblemente con los antecedentes patrimoniales del grupo. Si bien la familia Bukele pertenecía a la élite empresarial antes de 2019, principalmente a través de la agencia de publicidad Obermet S.A., su patrimonio inmobiliario antes de la toma de posesión sumaba 22 bienes que abarcaban cerca de 29 hectáreas. Al cierre del primer mandato, la superficie total en manos del clan creció de tal manera que equivale a quince veces la extensión del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), el campo de concentración construido por el Gobierno para albergar a presuntos pandilleros.

Áreas naturales para amigos y socios

Otra investigación más reciente, elaborada por la Asociación Periodística Intermedios (API), reveló que un grupo empresarial conformado por socios y amigos cercanos de la familia de Bukele adquirió 673,4 hectáreas de tierra entre febrero de 2024 y abril de 2026, por un valor declarado de 15,5 millones de dólares. Las compras se concentraron en zonas de alto valor ecológico e interés turístico, como la isla Meanguera del Golfo, la Cordillera del Bálsamo y el Lago de Ilopango, beneficiándose de la decisión del propio Gobierno salvadoreño, que en 2021 eliminó restricciones de construcción que regían desde 2018 sobre parte de estos terrenos. Las tres sociedades involucradas (ATAN, Ofterdingen y Egregio) comparten la misma dirección fiscal que Obermet, la empresa publicitaria insignia del clan Bukele, y cuentan como accionista mayoritario al exministro de Agricultura Mario Salaverría.

El entramado de adquisiciones resulta notable no solo por permitirle a Salaverría controlar más de una quinta parte de la isla Meanguera del Golfo a través de 44 inmuebles, sino por sus directas conexiones con el entorno íntimo del mandatario. En 2025, tras comprar 105,6 hectáreas a orillas del Lago de Ilopango, el grupo empresarial regaló más de una hectárea a una firma fundada por la esposa y la suegra de Yusef Bukele, hermano del presidente. Asimismo, entre los socios minoritarios figuró Michael James McCluskey, un ‘bitcoiner’ estadounidense vinculado comercialmente a la familia presidencial. Estas millonarias transacciones en áreas clasificadas por el Ministerio del Ambiente como de “máxima protección” y de “alta recarga acuífera” se ejecutaron en paralelo con obras públicas de infraestructura y potabilización impulsadas por el Estado en la zona, mientras las sociedades operaron sin inscribir sus estados financieros en el Centro Nacional de Registros hasta marzo de 2026.