Clamor antifascista en Italia ante la celebración del festival nazi “Ritorno a Camelot”
Miles de personas se movilizan en Pietramurata para repudiar la concentración autorizada del Veneto Fronte Skinheads, mientras la Policía se limitó a fijar un “protocolo de convivencia”.
La tranquila localidad de Pietramurata, perteneciente al municipio de Dro en la provincia autónoma de Trento, se convirtió este fin de semana en el epicentro de la respuesta antifascista tras la celebración de “Ritorno a Camelot”, un conocido encuentro musical que convoca periódicamente a varios grupos fascistas. Pese a las reiteradas peticiones formuladas por los vecinos, colectivos vecinales y diversas organizaciones obreras para impedir la celebración de la cumbre organizada por la formación fascista Veneto Fronte Skinheads (VFS) en las instalaciones del Hotel Ciclamino, la Policía italiana se negó a prohibir el acto, permitiendo su desarrollo hasta el domingo.
La respuesta antifascista no se hizo esperar y se articuló a través de una movilización masiva que desbordó las previsiones locales. Desde las primeras horas de la mañana, los asistentes al encuentro nazi fueron recibidos por una pancarta de grandes dimensiones desplegada frente al complejo hotelero con el lema explícito “Fuck Nazis”. Ya por la tarde, miles de personas procedentes de distintos puntos de la región se concentraron en la plaza principal de Pietramurata para dar inicio a una manifestación que recorrió la carretera estatal.
La cabecera de la marcha estuvo abanderada por las principales centrales sindicales del país, CGIL, CISL y UIL, tras un cartel con la consigna “Stop al neofascismo e al razzismo. Autonomia è democrazia”. El flujo de manifestantes detuvo su avance a la entrada del camino secundario que conduce directamente al Hotel Ciclamino, donde un severo cordón policial les bloqueó el acceso.
Por su parte, la concentración de los Veneto Fronte Skinheads contó con el respaldo explícito de sectores ultraderechistas. Entre los asistentes confirmados figuró Emilio Giuliana, líder de la formación Futuro Nazionale en el Trentino, quien presume de haber registrado ya setecientas afiliaciones en la provincia. Se le suman los estrechos vínculos políticos y personales tanto con el VFS como con el grupo fascista Ultras Nuova Guardia, de la grada del club de fútbol de Trento.
Ante la negativa gubernamental de suspender el encuentro, el Comisariado del Gobierno en la provincia autónoma de Trento optó por notificar a los organizadores un pliego de prescripciones administrativas a modo de manual de conducta. El documento establecía la “prohibición expresa de pronunciar consignas vinculadas a la ideología nazi-fascista, exhibir carteles que inciten al odio racial o religioso y realizar gestos o actos constitutivos de delito”. El jefe superior de la policía provincial afirmó que varios agentes permanecerían dentro del recinto privado para “supervisar el cumplimiento de estas normas”. Como respuesta, la directiva del Veneto Fronte Skinheads distribuyó una nota interna entre los asistentes recomendando mantener “un comportamiento discreto”.
¿Qué es Veneto Fronte Skinheads?
Para comprender la magnitud de la polémica generada en Pietramurata resulta imprescindible analizar la naturaleza histórica del Veneto Fronte Skinheads, considerada la organización nazi más longeva e influente de Italia. Los orígenes de la formación se remontan a mediados de la década de 1980 en la provincia de Vicenza, articulándose inicialmente en torno a bandas ‘nazi-rock’. A principios de los años noventa, el grupo dio un salto cualitativo al estructurarse como un movimiento nacional que aglutinó a diversas facciones, capitalizando políticamente la ola de xenofobia desencadenada por las primeras dinámicas migratorias masivas hacia el norte de Italia y protagonizando numerosos episodios de agresión violenta contra personas inmigrantes.

Desde su fundación, el VFS ha profesado de manera explícita una ideología racista y supremacista, reivindicando como referentes ideológicos a teóricos y líderes del fascismo y el nazismo como Giovanni Preziosi, Alfred Rosenberg, Julius Evola, Corneliu Codreanu, Léon Degrelle y Ante Pavelić. La organización rinde culto abierto al Tercer Reich hitleriano y toma como modelos de actuación histórica a la Guardia de Hierro rumana, el Ku Klux Klan estadounidense, los ustachas croatas y los métodos de la OAS francesa. Su discurso político se centra en la defensa de una supuesta “Europa blanca” amenazada por lo que califican como “inmigración tercermundista y mestizaje de la raza”.
Integrado en la red internacional de supremacía blanca Blood & Honour, el VFS utiliza el formato de festivales y encuentros musicales para propagar la ideología fascista y la “guerra racial”. En el cartel del evento de Pietramurata figuraba la actuación de la banda Nativi, cuyas letras apelan directamente a la confrontación armada y al “poder blanco”.