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La plantilla de Airbus rechaza de forma masiva suspender la huelga indefinida

Más del 81% de los trabajadores vota continuar con los paros tras dos meses de lucha, desautorizando así a CCOO y UGT, que pretendían suspenderla temporalmente para “dar un margen” a la empresa.

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Imagen de una de las asambleas de los trabajadores en huelga. Foto: vía @UnNouMon (X)
Imagen de una de las asambleas de los trabajadores en huelga. Foto: vía @UnNouMon (X)

La plantilla de Airbus ha asestado un duro revés a la estrategia de las centrales sindicales mayoritarias, CCOO y UGT, al rechazar por un abrumador 81,2% la suspensión temporal de la huelga indefinida. En la votación celebrada este lunes, solo un 16,4% de los trabajadores respaldó la tregua que exigía la dirección de la empresa aeronáutica para mantener abiertas las negociaciones, mientras que las abstenciones se situaron en el 2,4%. El resultado deja desarmadas a las cúpulas de CCOO y UGT, incapaces de canalizar el descontento de una plantilla de 14.000 empleados que ha preferido alinearse con la postura de confrontación promovida por los sindicatos CGT y UTIL en los principales centros productivos, entre ellos la factoría de Getafe en la Comunidad de Madrid, que concentra a 9.000 trabajadores, y las plantas sevillanas de Tablada y San Pablo.

UGT había propuesto abiertamente suspender varios días de paro para cumplir con las exigencias de la cúpula directiva de Airbus, logrando incluso que la planta de Illescas, en Toledo, votara a favor de la tregua el pasado viernes. A su vez, las plantas de Albacete y Cádiz optaron por no realizar una votación presencial este lunes y asumir el dictamen general. Sin embargo, la contundencia de la negativa impulsada desde los paros ha desbaratado el intento de CCOO y UGT por reconducir el conflicto hacia la vía institucional. La aplastante victoria del no condicionará de forma crítica la reunión de mediación fijada para hoy martes, a las 10:30 horas, en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA), donde la empresa deberá decidir si ejecuta sus advertencias de romper las negociaciones.

El conflicto laboral tiene su origen en las movilizaciones del mes de julio y en los paros indefinidos iniciados recientemente para exigir una revisión de los salarios para toda la masa laboral, el equilibrio de las cargas de trabajo entre las distintas plantas productivas y la ejecución inmediata de las contrataciones que la dirección prometió en el convenio colectivo vigente.