Síguenos en:

Un buque de guerra de EEUU entra en aguas disputadas en el mar de China Meridional

El USS Charleston navega cerca del arrecife Xianbin Jiao, disputado entre China y Filipinas; el Comando del Teatro Sur del Ejército chino denuncia la “intrusión ilegal” y advierte de que defenderá su soberanía “sin concesiones”.

Añádenos en Google

El USS Charleston (LCS-18) navega por el Mar de China Meridional, febrero. 5, 2023. Foto: Marina de EEUU.
El USS Charleston (LCS-18) navega por el Mar de China Meridional, febrero. 5, 2023. Foto: Marina de EEUU.

En la madrugada de este martes, el buque de combate litoral estadounidense USS Charleston se adentró sin autorización en las aguas adyacentes a Xianbin Jiao (conocido en Occidente como Sandy Cay), un arrecife situado en las islas Spratly (Nansha Qundao en chino), en el disputado mar de China Meridional. El Comando del Teatro Sur del Ejército Popular de Liberación (PLA) desplegó fuerzas navales para rastrear y monitorizar la nave estadounidense en cumplimiento de las leyes y regulaciones, según informó el diario estatal chino Global Times. La operación se produce en medio de una creciente tensión política internacional en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, por la que transita una parte importante del comercio internacional y que constituye un punto de fricción entre las potencias por el control de las vías de navegación.

El portavoz del Comando del Teatro Sur, Yin Gang, afirmó en un comunicado que “China tiene una soberanía indiscutible sobre Nansha Qundao y sus aguas adyacentes”, y denunció que la acción estadounidense “infringe los derechos e intereses soberanos de China, pone en peligro la seguridad marítima y es perjudicial para la paz y la estabilidad regionales”. Yin exigió a Washington que “cese inmediatamente” estas actividades y destacó que las fuerzas del Comando del Teatro Sur se mantienen en “alerta máxima para salvaguardar la soberanía nacional”. La pronta respuesta oficial, señalan los analistas, indica que China envía un mensaje de que no habrá concesiones en lo que Pekín considera sus intereses fundamentales.

Expertos militares citados por el medio chino señalan que la posición de Xianbin Jiao, situada junto a varias rutas marítimas internacionales, le otorga una “importancia estratégica significativa”. Según Zhang Junshe, la provocación de EE.UU. es un movimiento calculado que busca “probar las líneas rojas de China” en materia de paso marítimo y control regional, al tiempo que obstruye las labores de aplicación de la ley china en torno al arrecife bajo el pretexto de la “libertad de navegación”. Chen Xiangmiao, investigador del Instituto Nacional de Estudios del Mar de China Meridional, añadió que la operación también pretende “señalar su apoyo a Filipinas” y subrayar la presencia militar estadounidense en la zona. Washington utiliza así su armada para respaldar las maniobras de Manila en un momento de fricciones: en septiembre, un buque filipino provocó una colisión con una embarcación de la Guardia Costera china tras ignorar las advertencias, según el portavoz Jiang Lue.

La intrusión del USS Charleston evidencia la continuidad de la política de confrontación de Washington en Asia-Pacífico, que utiliza la “libertad de navegación” como coartada discursiva para justificar su intervención militar y su competencia por el control de las rutas comerciales y los recursos estratégicos frente a Pekín. Al desplegar buques de guerra en este momento, EEUU busca “proporcionar respaldo militar a las maniobras arriesgadas de Manila”, atar a la Armada y la Guardia Costera de China y elevar los costes de su gobernanza marítima, maximizando la disrupción a un coste mínimo, según los analistas chinos.

La operación se sitúa dentro de la disputa territorial más amplia por el mar de China Meridional, donde China reclama su soberanía frente a la de varios países del sudeste asiático y la creciente militarización de la zona por parte de la Armada estadounidense y sus fuerzas aliadas.