El canciller cubano increpa al embajador de EEUU en la ONU: “¡Eres un mentiroso!”
Bruno Rodríguez se levanta y denuncia la “prepotencia” de Washington tras el discurso de Mike Waltz negando el bloqueo, mientras la Asamblea General se dispone a votar por 34ª vez el fin de la medida.
La 34ª jornada de debate en la Asamblea General de la ONU sobre el bloqueo de los Estados Unidos de América contra la República de Cuba derivó este martes en un tenso enfrentamiento verbal entre el canciller de la isla, Bruno Rodríguez Parrilla, y el embajador estadounidense ante el organismo, Mike Waltz. La sesión tuvo que ser suspendida brevemente después de que Waltz negara la existencia del bloqueo y cargara contra el gobierno cubano, acusándolo de “corrupción” y de “enriquecimiento de la élite”. Rodríguez solicitó una moción de orden, se levantó de su asiento y, ante el estupor de la sala, increpó al diplomático estadounidense: “¡Eres un mentiroso!”. “Estados Unidos no solo miente de manera grosera y prepotente: también falta a la dignidad de los Estados miembros, ejerce presiones y ofende la dignidad del pueblo y del gobierno de Cuba”, denunció el canciller, según recoge Granma.
El representante de Washington, lejos de abordar el impacto del cerco económico, respondió con arrogancia. “Sé que no te gusta escuchar esto. Esto es Estados Unidos, amigo mío. Estas son las Naciones Unidas. Esto no es una dictadura comunista. No puedes silenciarme ni a mí ni a mis colegas”, espetó Waltz, al tiempo que advertía: “¡Retroceda, embajador! ¡Retroceda! Esto no es La Habana. No me vas a intimidar”. El discurso estadounidense, cargado de referencias a supuestos “relojes Rolex” y a los campos de trabajo de la UMAP, trató de desviar la atención sobre el único tema que se debatía: la política de castigo colectivo que Washington impone a la isla desde hace más de seis décadas. La delegación cubana calificó la intervención de Waltz de “mentira descarada” y “actitud indigna”.
La Asamblea General de la ONU debate desde este martes, precisamente, por trigésima cuarta ocasión, la resolución que exige el fin del bloqueo económico, comercial y financiero. La votación, prevista para este miércoles, se produce en medio del recrudecimiento de las medidas coercitivas y de denuncias del Gobierno cubano sobre presiones de la Administración de Donald Trump para condicionar el voto de las delegaciones, según recogen Cubadebate y Granma.
El informe presentado por la isla caribeña cifra los daños del bloqueo contra el pueblo cubano a niveles récord entre marzo de 2025 y febrero de 2026 en 8.083,3 millones de dólares, un 7% más que el periodo anterior, y eleva la estimación de pérdidas acumuladas en más de seis décadas a 178.700,5 millones. El texto destaca que, de no existir estas medidas, el producto interno bruto cubano habría sido 10,8% superior en 2025, por lo menos. “El bloqueo es el principal obstáculo para el desarrollo económico y social de la nación caribeña”, recordaron numerosas delegaciones en la sala.
Faltan 300 de los 395 fármacos básicos
El impacto del cerco se traduce en una asfixia cotidiana que padece el pueblo cubano. El informe recogido por Granma detalla que de los 395 fármacos del cuadro básico de salud, 300 están en falta por la imposibilidad de acceder a materias primas e insumos. La mortalidad infantil pasó de 4 por cada mil nacidos vivos en 2018 a 9,9 en 2025, un dramático aumento del 148%. El documento denuncia que empresas como Abbott, Baxter o Sigma-Aldrich se niegan a comerciar con la isla, generando efectos adversos en tratamientos oncológicos, pediátricos y pruebas médicas. En el transporte, La Habana cuenta hoy con poco más de cien ómnibus cuando necesita 3.000, mientras que el rendimiento del programa arrocero cayó a 1,9 toneladas por hectárea en 2025 frente a las 4,21 de 2018, destruyendo la soberanía alimentaria.
“El ejercicio más cruel y despiadado de reconcentración de toda una población”
El Gobierno de EEUU ha reforzado la política de castigo colectivo formalizando, desde el 29 de enero de 2026, un cerco energético sin precedentes y la imposición de sanciones secundarias contra entidades de terceros países que mantengan vínculos comerciales con Cuba. Esta asfixia se suma a la reinclusión unilateral del país en la lista de “patrocinadores del terrorismo”, todo ello mientras Washington excluye a la Siria gobernada por los herederos directos de Al Qaeda de esa misma lista. Un foro de la sociedad civil en la ONU catalogó el bloqueo como “el ejercicio más cruel y despiadado de reconcentración de toda una población”, mientras que una audiencia parlamentaria en el Instituto Nacional de Oncología denunció los efectos de esta política sobre la salud pública.
“Destruir la Revolución Cubana”
El imperialismo estadounidense mantiene el bloqueo con el objetivo declarado de “destruir la Revolución Cubana”, fomentando carencias, condicionando la política exterior de terceros países, tratando de aislar a Cuba y diseñando planes concretos desde Miami para destruir su sistema y explotarlo económicamente, tal como denuncian las autoridades de la isla. Las presiones de la administración de Donald Trump sobre otros países para que cambien su voto, incluyendo amenazas de visados y aranceles, no han logrado silenciar la condena mayoritaria al bloqueo. Sin embargo, a pesar de que la Asamblea General de la ONU ha aprobado resoluciones formales contra el bloqueo desde 1992, Washington continúa aplicando una política de hechos consumados que vulnera el Derecho Internacional y los principios de la Carta de las Naciones Unidas, como la igualdad soberana de los Estados.
Esto, junto con el genocidio que el Estado de Israel sigue cometiendo impunemente contra el pueblo palestino, profundiza en la crisis de legitimidad del organismo internacional, donde una cuarta parte de sus relatores cobra dinero de los Gobiernos a los que debe investigar.
La votación de este miércoles se presenta, por tanto, como una nueva escenificación del antagonismo entre el imperialismo estadounidense y la soberanía del pueblo cubano, aunque con perspectivas muy limitadas de desbloquear la situación.